martes, 5 de octubre de 2010

Proceso de Ayuda

Se realizara en los próximos 4 meses un censo para saber la integración de las calles en Bucaramanga por menores (niños de la calle) para dar a conocer sus estados físicos, alimenticios, sicológicos y estudios. Así poder brindar una ayuda prioritaria y así encontrar hogares para quienes de estos deseen salir adelante y tratar de recuperar un futuro que ya creerían perdido 

Niños de la calle

Metodologia




A lo largo de cinco años, el ayuntamiento de Bucaramanga y la Asociación por la Paz y la Cooperación han desarrollado un proyecto de atención a los sectores más vulnerables de la población (los niños y adolescentes que viven en las calles) utilizando nuevas técnicas alternativas que incluyen procesos biológicos, psicológicos y sociales dirigidos a la rehabilitación de este colectivo.
El proyecto se fundamenta en el principio del aprendizaje activo, aprovechando la experiencia cotidiana de los participantes; esta estrategia permite a los chavales establecer el marco de exigencias que demanda el medio, al tiempo que participan en la reformulación de los diversos ámbitos del programa.
La actuación está enfocada a la atención y el cuidado de los habitantes de la calle menores de edad y con problemas relacionados con las drogas. A través de una red interna y externa de servicios, se ofrecen diversas alternativas para la atención a estos menores desde una perspectiva de protección integral y en el marco de la defensa de los derechos del niño.
La iniciativa ha permitido mantener una tasa reducida de niños sin hogar gracias a que son recogidos diariamente, evitando niveles altos de deterioro. Por otro lado, se ha puesto en marcha una red de servicios que ofrecen atención frente a diversos problemas, ofreciendo soluciones adecuadas.
Igualmente, se ha creado un sistema permanente de registro que proporciona datos mensuales sobre la movilidad de la población; las instituciones públicas y las organizaciones no gubernamentales han demostrado el apoyo a la iniciativa existente desde el punto de vista institucional, mientras que la administración municipal ha demostrado su capacidad para encontrar apoyos y recursos para los niños de la calle.



Antecedentes


Que haya niños malviviendo en la calle no es un fenómeno reciente, como lo demuestran algunos cuadros costumbristas de conocidos pintores como Murillo. En la introducción de su Historia del abandono infantil en la Rusia soviética (1918-1930), Alan Ball afirma
"Los niños huérfanos o abandonados han sido una fuente de miseria desde antiguo. Aparentemente estuvieron relacionados con la prostitución de jóvenes en la Roma de Augusto y, pocos siglos después, motivaron que un concilio eclesiástico convocado en el Galia Transalpina declarase: Respecto a los niños abandonados: Hay una queja generalizada de que en estos días están más expuestos a los perros que a la amabilidad.[1] Sobre la Rusia zarista, algunas fuentes describen a grupos de muchachos vagabundeando por las calles, es éste un fenómeno que ha sobrevivido a todos los métodos de erradicación intentados. Mucho antes de la revolución rusa, el término "bezprizornye" había conquistado una amplia difusión.
En 1848, Lord Ashley describía más de 30.000 niños "abandonados, vagabundos, despojados, desnudos y delincuentes" que circulaban por todo Londres. En 1890, el periodista Jacob Riis describió a ciertos "árabes callejeros" de Nueva York, cuyas características y medios de vida podrían ser fácilmente reconocidos en los actuales niños de la calle. Hacia 1922, se contaban en Rusia cerca de 7.000.000 de niños sin hogar, como resultado de casi una década de devastación continuada, entre la Primera Guerra Mundial y la Guerra Civil Rusa.2 Estos niños abandonados formaban bandas juveniles, creando sus propios grupos sociales, su argot, y dedicándose básicamente al robo y a la prostitución. El mundo de la cultura ofreció su perspectiva del asunto con personajes como Kim, de Kipling, un niño de la calle indio, o Gavroche, en Los miserables de Víctor Hugo. La banda de carteristas de Fagin en Oliver Twist, así como los Irregulares de Baker Street descritos porArthur Conan Doyle atestiguan la presencia de niños de la calle en el Londres decimonónico.

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Planteamiento del Problema


El niño de la calle ha cortado todo contacto con su familia. No es cierto que no tenga familia. Simplemente ya no la tiene en cuenta. Esto puede ser debido a varias causas, la más frecuente de ellas siendo la disolución del núcleo familiar: muy a menudo, el cabeza de la familia es muy móvil. No duda en desplazarse para buscar un trabajo y a rehacer su vida a decenas o centenares de kilómetros del hogar. Abandona a la familia, aparece una nueva esposa (o un nuevo esposo). El niño o la niña rechazan al padrastro o a la madrastra, lo que les lleva a usar la fuerza, pegándole con frecuencia. Entonces el menor huirá. Esta es la primera causa y el caso más corriente.
La segunda causa está constituida por la miseria: Una familia demasiado numerosa, una sequía, una calamidad natural, y ya tenemos a una familia en vía de disolución. El marido rehúye de sus responsabilidades y se marcha a la ciudad. Un día, la madre ya no puede más y hace lo mismo, dejando a los niños a la abuela, o llevándoles con ella a la ciudad. Para sobrevivir, mendigará o se prostituirá. Es probable que un día la abuela también llegará a la ciudad con todos los niños, porque ya no puede alimentarlos.
La tercera causa es la guerra. Se pueden dar las tres condiciones a la vez, siempre se llegará al mismo resultado. Poco a poco el niño o la niña perderán el contacto con su familia, abandonado en la gran ciudad. Ya no es el niño o la niña de tal o de cual, simplemente es un niño de la calle.

Con niños de la calle se denomina a los niños que viven en las calles de una ciudad, privados de atención familiar y protección de un adulto. Los niños de la calle viven en edificios abandonados, cajas de cartón, aparcamientos, estaciones en desuso o en cualquier rincón donde puedan dormir sin ser agredidos ni descubiertos por la policía. Es difícil encontrar una definición precisa que pueda definir la enorme variedad de circunstancias en las que estos niños de la calle viven día a día. Sus condiciones son muy heterogéneas, desde niños que pasan todo el día en la calle y duermen en casa, con unos padres poco capacitados para atenderle adecuadamente; a jóvenes totalmente independientes que establecen sus propios grupos sociales, o comunidades de drogadictos dedicados al robo. De cualquier modo, la UNICEF ha establecido dos categorías definitorias de este término:
  • Niños de la calle son aquellos que están relacionados con algún tipo de actividad económica, que va desde la mendicidad a la venta modesta. La mayoría de ellos vuelven a casa al final del día y contribuyen con sus ingresos a la economía familiar. Ocasionalmente pueden asistir a la escuela y normalmente mantienen cierto sentido de comunidad familiar. Debido a la precariedad de la situación económica familiar, estos niños pueden verse eventualmente empujados a una estancia más permanente en la calle.
  • Niños de la calle también son aquellos que realmente viven en la calle, fuera de un medio familiar convencional. Los lazos familiares pueden existir todavía, pero son mantenidos sólo ocasional o involuntariamente.